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Diamantes famosos : el Orlov o el diamante del Zar

diamante orlov-orloffLa historia del diamante llamado Orlov, que algunos historiadores han considerado durante mucho tiempo como que fuera parte del Gran Mogol, fué adaptada al cine en 1932 por el director Max Neufeld en « El diamante del Zar ». Esta piedra pesa 193 quilates y se encuentra actualmente sobre el cetro imperial ruso expuesto en el museo del Cremlin en Moscú.

El Orlov tiene una historia fantástica y su origen muy incierto está inscripto en la mitología. Parecería que este diamante ha servido como ojo para la estatua de una divinidad hindú en un templo que se encontraba al sur de la India en la región de Golconda.
 
Se cuenta que en 1750 fué robado por un granadero francés quién era desertor y que después se convirtió al hinduismo y que ganó el respeto y los favores de los sacerdotes para luego robar el diamante. El ladrón se escapó a Madras donde habría vendido la piedra a un capitán británico. Este diamante pasó por innumerables manos antes de encontrarse en Amsterdam en el negocio de un comerciante armenio de nombre Saleras. Este lo vendió en 1775 al conde Gregory Orlov, enamorado de la emperatriz Catalina. No sabremos nunca si el conde lo haya pagado de su propio peculio o con dinero de la Emperatriz, pero lo que si es cierto es que él se lo regaló el día de Santa Catalina en 1776 aunque a pesar de todo no pudo ganar su corazón. El diamante entonces fué llamado Orlov y fué montado sobre el cetro imperial en 1784. Este tesoro de orfebrería está compuesto por tres partes montadas con ocho anillos de brillantes de treinta quilates respectivamente y de otros quince de catorce quilates.
El Orlov se encuentra en la parte superior del cetro, presenta ciento ochenta facetas, mide 32x35x31 mm y posee una discreta irregularidad en uno de sus costados. Se lo puede reconocer por su tallado rosa indio (playo en la parte baja con una cúpula facetada) y que seduce por su tinta ligeramente azul-verdosa y por su claridad típica de los más bellos diamantes indios. Durante mucho tiempo fué considerado por los científicos y los académicos como Alexander E. Fersman como que formaba parte del legendario diamante Gran Mogol, y muchos otros piensan que no tiene nada que ver con este. Verdaderamente estos dos diamantes difieren por su peso y el Gran Mogol de 280 quilates es siempre no localizable desde el pillaje de Dehli en 1739.

Un origen de conde, un destino increíble… Estos dos diamantes alimentan la imaginación de los locos por las piedras preciosas donde el esplendor y el misterio dan mareos.